Miguel Ángel Temprano
La alianza Rusia-China, una alianza para “cambiar” el orden mundial
En estos días hemos visto y escuchado declaraciones de lideres chinos y rusos proclamando una alianza entre los dos países que va a cambiar el actual orden mundial. Curiosamente ha coincidido con la reunión anual de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) que este año se celebra en la antigua capital de la Ruta de la seda, Samarcanda, en Uzbekistán. A raíz de los acontecimientos que ensombrecen el día a día de los occidentales, pero principalmente de los europeos, nuestros gobernantes por fin se han dado cuenta que la globalización no es depender de solo dos países y han empezado, con más de veinte de retraso, a una diversificación del riesgo comercial. Si hay dos países que se pueden ver afectados por esta decisión son Rusia y China.
ByPor Miguel Ángel Temprano
15 de septiembre de 2022 Tiempo de lectura: 3,20 min
Allá por el 280 a.C el general cartaginésAníbal demostró que las victorias bélicas, por si solas no valen para nada si no van a acompañadas de victorias comerciales. Sin más el emperador más grandioso de la historia, en términos de terrenos conquistados, el mongol Gengis Khan a lo que quedó fue a que su estatua se erija en medio de la nada, en medio de la inospita estepa mongola.
Esto sin duda además de conocerlo bien el nuevo “emperador” chino Xi Jinping, lo tiene todo dirigente chino interiorizado.
Cuando Trump, de una manera solo propia de un loco como él decidió “abandonar el mundo” retirándose de todos los tratados económicos, los chinos actuaron con la diligencia de todo comerciante listo. Pasaron a ocupar en el terreno dejado por lo americanos.
“Xi intento ocupar el terreno abandonado por Trump de la única manera que se consigue influencia, con el comercio”
Los madrileños, sobre todo los que vivían o trabajaban en el centro de la ciudad, recordarán la visita del líder chino a España. Xi no vivo solo, o con unos pocos asesores o ministros. Xi vino con una corte de ejecutivos que durante los días que estuvieron en Madrid llenaron todos los hoteles de cinco estrellas de la capital. Y decir que no son pocos.
Xi no se trajo a una corte de militares. No eran necesarios. La colonizaciónmoderna y duradera es aquella que se realiza sin “botas” sobre el suelo -termino militar que define la ocupación de un terreno- sino con zapatos de ejecutivo.
Recuerdo estar en China al poco de llegar Xi al poder y escuchar unas declaraciones suyas donde declaraba la intención de su quinquenio era transformar que un 10% de la población pobre china se incorporase a la clase media. A lo largo del día siguiente me reuní con tres personas diferentes y las tres me hicieron un comentario por lo inaudito de las mismas.
Para conseguir esto puso en marcha un plan urbanístico nunca visto ni hasta ese momento, ni hasta ahora, que llevo a la creación de más de 23 ciudades – de más de 150.000 habitantes- nuevas por año. Lo de menos es el burbujón urbanístico que ha creado, lo más importante es que lo consiguió.
“el plan urbanístico de Xi ha provocado que el 25% de su PIB provenga del sector de la construcción”
Pero este era un objetivo interno, había uno externo que mucho más importante no declarado: la conquista del mundo.
Para ello Xi empezó una expansión comercial mucho más allá de convertirse en la fábrica del mundo, eso sí con la connivencia de occidente a los que nos gustaba comprar las cosas baratas. Muchas malas, pocas buenas pero todas baratas.
La cruzada de Xi tenía por objeto dos continentes: África y Suramérica. Dos continentes caracterizados por los mismos tres factores, un altísimo nivel de población pobre, una gran riqueza de minerales y una altísima corrupción.
La expansión de Xi llego de la mano de comprar empresas y trasladar trabajo de poco valor añadido desde las fábricas chinas a estos países.
Los políticos estaban encantados. Que más se les podía pedir a los nuevos amigos: generaban trabajo en abundancia, aunque este fuese malo y no tenían regulaciones internas en origen que les obligasen en terceros países con medidas de higiene y seguridad en el trabajo.
“El primer barco que cruzo la tercera exclusa de Panamá era chino. Ni Torrijos se lo hubiera imaginado”
El ejemplo llego a tal nivel que cuando Panamá abrió su tercera esclusa, el privilegio de estrenarla lo tuvo un carguero chino. Ni Omar Torrijos, el general revolucionario que “obligo” a Carter a firmar el tratado de cesión del Canal hubiera imaginado una cosaasí. Sobre todo, porque al día de hoy Panamá sigue siendo una economía dolarizada (de la moneda oficial panameña solo se acuñan monedas de 1 Balboa, todo lo demás son dólares americanos).
Pues bien, mientras que dicha expansión se producía, los occidentales seguíamos con la misma cara que la que tiene la vaca cuando ve pasar el tren. Nos dábamos cuenta, pero no hacíamos nada.
Y en esto llega el COVID y después de la crisis logística cuyos causantes fueron la malísima previsión de la recuperación, un invierno más largo de la cuenta en Rusia y un enfrentamiento por el carbón entre los chinos y los australianos.
Lo notamos cuando íbamos a comprar bienes duraderos, como electrodomésticos o coches que ni nos daban plazos de entrega. Descubrimos que Taiwán además de estudiarse en el colegio existía.
“Ya aviso el pasado noviembre la Casa Blanca que la CIA previa un ataque ruso en Ucrania”
Por esa época y dado que era parte de las consecuencias de la mala planificación china, se destapó otra negligencia de nuestros políticos, no solo dependíamos de China, también lo hacíamos de Rusia. Y esta lección fue más dura que aprender que la otra – al fin y al cabo, demorar la compra de un coche nuevo tampoco era un problema tan grave-. Tuvimos que descubrir que al vender “nuestro” gas los
rusos a China en lugar de a nosotros el precio de este se disparó, encareciendo de manera abrupta nuestra vida.
Y en esto la CIA a través de la Casa Blanca, nos advirtió a principios de noviembre que Putin tenía la firme intención de invadir a su vecino, Ucrania. Y ahí, como dice el dicho “se nos cayeron todos los palos del sombrajo”.
Dependíamos de todo el mundo menos de nosotros mismos. Pero mira por donde en nuestro castigo estará nuestra salvación.
Hoy por hoy Europa sigue siendo una potencia económica. Obviamente ya no somos ni la sombra de lo que éramos, pero viendo en perspectiva nuestro poder económico no ha caído como tal, sino que la pobreza en el mundo, que es muy grande, se ha reducido, lo que hace parecer que somos menos fuertes.
Europa, en su conjunto, sigue siendo la segunda potencia económica del mundo, detrás de los EE.UU y por delante de China, lo que hace que para estos últimos seamos vitales, es más si EE.UU y Europa dejasen de comprar a China su economía se paralizaría. No existe recambio en el mundo de ambas economías.
Para China su primer cliente es EE. UU y su segundo Europa. De nada le vale la colonización, antes mencionada, si no tienes a quien venderle lo que fábricas.
“vale más tener un cliente que tener un proveedor”
Me leerá alguien que o es director de una empresa o es un comercial dela misma y con seguridad estarán de acuerdo conmigo. En el mundo lo que vale realmente no es fabricar un producto sino tener a quien vendérselo. Si tengo el cliente, ya buscaré quien me provee del producto. Pero al revés, nadie te asegura el éxito.
Pues bien, eso le pasa a China. China nunca va a prescindir voluntariamente de su principal cliente. No podría sobrevivir. Y eso sin olvidarnos que la mayor reserva de divisas del planeta la tiene el Banco Central Chino con el contravalor de la friolera de 3,2 billones de USD y la mayoría en euros y dólares.
Así pues, ¿por qué ese ánimo de anunciar a los cuatro vientos que China y Rusia con su alianza pretenden cambiar el orden mundial?
Pues cada uno por motivos muy diferentes. Los rusos porque el presente y el futuro de su economía es descorazonador. El presente porque además de no aguantar la guerra y estar en desbandada en diferentesfrentes, su economía en diferentes sectores esta literalmente hundida. Y el futuro porque las sanciones occidentales les van a obligar a vender su principal producto, el petróleo, mucho más barato. Mucho más barato porque las sanciones sobre el precio del petróleo transportado en barco surtan efectos o porque se vean obligado a venderlo a otros países como Indonesia o India, los cuales ya se están aprovechando de la situación para negociar unos precios a la baja.
Y a los chinos porque les interesa sacar musculo, pero nada más de ahí. Xi empieza su tercer quinquenio en el poder con la economía en mínimos y con una política de COVID 0 que la esta destrozando. Los occidentales no les van a permitir que se hagan con las fábricas de chips de ultima tecnologías sitas en Taiwán y por si las moscas ya están construyendo las suyas -con tecnología taiwanesa-.
Los occidentales han empezado a diversificar la fabricación de sus productos -menos mal- en otros países como India, lo que no presagia nada bueno para el futuro chino. Y para finalizar las fábricas sudamericanas y africanas todavía no rinden a su capacidad esperada.
Así pues, no nos queda otra que decir: Por fin, los occidentales hemos reaccionado y a los chinos no les queda otra que tragar. Mas allá de las alaracas los chinos no van a poder dejar de vendernos, por lo cual esa alianza es más propaganda que otra cosa.