Miguel Ángel Temprano
Los mensajes contradictorios en la economía solo impiden que se tomen medidas acertadas
La FED ha ralentizado bruscamente la subida del tipo de interés de referencia a pesar de que la inflación dista mucho de estar en cifras asumibles a largo plazo. Mientras los síntomas de enfriamiento de su economía son evidentes, aunque nadie puede ocultar que es la economía más resiliente del planeta y eso seguro que la ayudará en los peores momentos. Pero mientras tanto, sus datos de empleo son inverosímiles y allí no están maquillados como aquí, donde nos transmiten que somos los reyes del crecimiento a pesar de no haber recuperado todavía los niveles de crecimiento prepandémicos y tener una inflación subyacente por encima de la nominal que genera un pronóstico de profunda disfunción entre salarios y productividad.
2 de febrero de 2023 Tiempo de lectura: 4,30min
El tiempo, bueno siendo honesto con el lenguaje, los años, me han enseñado que el prestigio y el respeto no te lo dan los títulos académicos, por importantes que sean las instituciones que los otorgan. Son los hechos atribuibles a tu persona, que de manera consistente han hecho que se reconozca indubitablemente la razón de tus diagnósticos.
“Michael Burry predijo y se hizo multimillonario la crisis de las hipotecas. Repito hace poco con las posiciones cortas de los fondos. Ahora predice que lo peor no ha llegado”
En este caso me estoy refiriendo Michael Burry. personaje desconocido para la mayoría de ustedes pero reconocible para aquellos que, al menos hallan visto la película The Big Short – en España se tituló como la “Gran apuesta”. Christian Bale interpretaba al excéntrico neurólogo y economista que padece autismo, que no solo predijo el hundimiento de la economía de 2008, sino que tuvo las “narices” de apostar contra la caída de un sector sistémico como el que las hipotecas basura habían constituido por sí solas.
Michael Burry, se hizo millonario o mejor dicho multimillonario en aquella época, pero hace poco ganó, incluso más que antes, con la “movida” que unos aficionados montaron contra los grandes fondos que apuestan en corto contra determinadas empresas como iRobot -la del aspirador rumba- o Game Stop- la de los videojuegos-. Creo que a alguien que ha acertado dos veces de esta manera deberíamos tener la humildad de escucharle. Por cierto, sus títulos no están otorgados por nuestras “prestigiosas universidades” sino por Stanford y UCLA.
La dignidad no me permite decir que Burryopina como yo, así que diré que opino igual que Burry. Y es que la crisis no ha acabado y que los diagnósticos de nuestro ministerio de economía y de nuestro Presidente doctor -verán por respeto institucional Presidente lo escribo en mayúsculas, pero no lo de doctor- sobre el devenir de nuestra economía no tienen base científica alguna.
Noseré muy listo, pero no soy imbécil y por tanto no quiero que a mi país le vaya mal, porque eso significaría que a mi familia y a mí mismo nos irá peor. Pero es necesario conocer la realidad para poder poner soluciones cuanto antes.
Michael Burry dice que el mercado empresarial, una manera de decir las empresas, no han absorbido todavía los efectos inflacionarios y por lo tanto lo peor está por venir. No puedo estar más de acuerdo con él.
“Tendemos a analizar una economía globalizada en concepto ideológico, olvidándonos que nuestros gobiernos lo único que deben hacer es crear los mimbres para crecer”
¿Como es posible que una economía, como la americana, con una inflación próxima, por arriba o por debajo, al doble digito cree empleo a ritmo de 4,5 millones en el último año? A esté nivel no hay disfunciones en la economía, lo que hay son estadios diferentes.
Para mí en economía hay tres tipos de datos: los que todo el mundo mira y con una clara y significativa importancia; los que no se para que se elaboran porque no aportan ningún valor; y los que tienen un significativo valor oculto, pero que los comunicadores o no los entienden o no les dan importancia.
Dentro de estos últimos hay uno que miro habitualmente porque me expresa la confianza real del ciudadano en la economía, más allá de la pregunta directa que le haga un entrevistador al consumidor y es el número de veces que cambian de media los trabajadores de empleo en un periodo determinado.
“cuando en USA hay miedo a cambiar de empresa es que algo puede ir mal”
Alguien que tienen miedo en el futuro inmediato de economía no se mueve de la silla. Siguiendo el refrán español de “Virgencita, Virgencita, que me quede como estoy”. Pues esté indicador ha bajado en USA de manera significativa en los últimos cuatromeses.
Pero es que otros dos de estos datos, quizá no tan ocultos, como es el gasto medio del consumidor y las construcciones de nuevas viviendas han caído a plomo en USA. Esto va a generar de manera indubitable una caída de ingresos en las empresas y por lo tanto una caída del empleo, como ya se está viendo en despidos masivos, primero en las tecnológicas, luego en las financieras y ya en las industriales.
Y el lector, sobe todo el ideológicamente motivado, me dirá: ¿y que narices tiene que ver esto con España? Aquí vamos muy bien, lo dice el Gobierno.
Pues sin ideología le constaría dos cosas. La primera: nos guste o no, nuestra economía es satélite de la americana. Sí allí estornudan aquí nos internan de pulmonía; y la segunda: nuestra economía es la única economía del primer mundo que no ha recuperado los niveles prepandémicos. La explicación es sencilla, nuestra economía está basada en un sector muy afecto por las economías vecinas, que es el turismo.
El otro día en Trece TV un periodista bastante famoso e ideologizado me decía que sí esa es la explicación que entonces no es la cumpla del gobierno, a lo que le conteste que los gobiernos están para crear los mimbres de la economía para que la “industria” privada cree empleo -esto no lo dije,
pero lo hago ahora, sí el que crea el empleo es el Estado, a lo que vamos encaminados es a una economía comunista, cuyo éxito lo podemos ver en la antigua URSS, y el mayor creador de empleo en España ahora mismo es el Estado-.
Una misión de cualquier gobierno responsable y competente es impedir que existan sectores sistémicos, es decir, sectores que ante una crisis arrastren al resto de los sectores de la economía.
Pues en España el sector del turismo es un sector sistémico, principalmente por su tamaño y no se ha hecho nada para cambiar la tendencia. Así que sería mejor que nadie presuma que vamos a ser el país que más crezca, ya que de esta manera está reconociendo su incompetencia, primero porque sí creces más es porque has caídomás y no has sido capaz de levantarte lo suficientemente rápido y segundo porque no has hecho nada para impedir que otra bofetada, incluso a economías vecinas, pero en todo caso ajenas, nos vuelvan a tumbar.
“el que no haya sectores sistémicos debería ser una de las misiones más importantes de los gobernantes, pero por el contrario suele ser mantenerse en el poder”
Así pues, ahora entenderán porque para analizar mi economía analizo la americana.
Cuando la economía americana entro en recesión técnica, es decir, caída consecutivamente dos trimestres dije públicamente y en varios medios que la economía americana no estaba en recisión real.
Esto me conllevo varias críticas por falta de ecuanimidad. Es cierto que tengo muchísimos amigos americanos que viven allí. Es cierto que la mayoría son demócratas y es cierto que sí hubiera podido votar lo hubiera hecho por Biden. Pero ni soy americano, ni voto allí, ni los demócratas me pagan.
La recesión no es un número, es un estado de la economía. La recesión técnica que tuvieron la definí como el efecto de un muelle que lo sueltas después de haberlo estirado. Antes de volver a su sitio se pasa de frenada. Pero ahora no esto lo que está pasando e invito a una sencilla reflexión al lector.
La FED emprendió una carrera, a mi entender desproporcionada, de subida de tipos de interés de referencia y ahora bruscamente la paran, de tal manera que en 2022 suben un 4,5% mientras que prevén subir esté año solo 0,5%. Pero mientras tanto la inflación, motivo por el que subes los tipos de interés de referencia, dista mucho de estar controlada.
¿Por qué hacen esto? ¿Puede ser porque los signos de enfriamiento de la economía estén siendo más fuertes y visibles de los esperados? ¿Puede ser que tremenda cascada de despidos en las grandes corporaciones anticipen otra similar en las pequeñas empresas? ¿Puede ser que consideren que un exceso de enfriamiento de la economía sea más difícil de contrarrestar de lo esperado?
“cuando la inflación subyacente es mayor que la nominal es que el mal se ha expandido por la economía”
Bueno estás son las reflexiones de Michael Burry, que tengo el honor de compartir intelectualmentecon él y de transmitir humildemente a ustedes.
Y para finalizar, que nadie les engañe. En España no miren la inflación nominal, miran la subyacente. Todo el que haga la compra verá que los tomates suben y bajan de precio al igual que lo hace la gasolina, los dos elementos (no los tomates, sino los alimentos frescos) que están en la inflación nominal pero no en la subyacente. Pero pocos verán que a la gente le bajen el sueldo, a menos que le despidan y tenga que buscar otro trabajo. Pues eso está pasando en España.
La inflación denominada de segunda ronda está haciendo efecto. Cuando la inflación nominal es alta y constante se traspasa a la subyacente y los salarios, principales motores de esta pararan su subida y por lo tanto la inflación dejara de subir, pero estos no bajaran, generando una descorrelación muy peligrosa entre salarios y productividad, cuya consecuencia es única y dañina, pérdida de competitividad. Y a partir de ahí ya no hace falta que les explique nada.