Miguel Ángel TempranoEconomía, geopolítica e inversión
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Crecimiento, estanflación o recesión

12 de mayo de 2022· Salud· 10 min de lectura

El pánico y la incertidumbre que nos trajo el COVID parece que ha pasado, pero nada más lejos de la realidad. Ni el COVID ha finalizado ni la tan ansiada estabilidad económica ha llegado. Demasiados indicadores en estado negativo acompañan a demasiados problemas tanto geopolíticos, sanitarios y económicos no encauzados y que están causando un claro daño a nuestra economía. Los ciudadanos somos adultos, quizá mucho más que muchos de nuestros políticos y decirnos la verdad no está reñido con que se les vote, quizá todo lo contrario. Reducir el gasto no es antisocial, sino ser responsable. Se dice que el presidente del Real Madrid fue un mago porque supo atacar la crisis reduciendo salarios y no acometiendo grandes gastos. Se le reconoce algo que falta en muchos de nuestros gobernantes, responsabilidad.

ByPor Miguel Ángel Temprano

12 de mayo de 20222 Tiempo de lectura: 3,30 min

Hace escasamente dos años por esta época estábamos pasando del pánico y el consiguiente bloqueo que nos causóel conocimiento tanto del virus como de sus consecuencias y que nos llevó a la paranoia de limpiar hasta las latas de atún, a la incertidumbre por el futuro. Hoy estamos en una situaciónsimilar, pero o no queremos o no nos damos cuenta.

El tema del COVID no se ha resuelto ni mucho menos, aunque nuestro compartimentó diario así haga parecerlo. Las noticias que llegan de Sudáfrica, referente al COVID son algo más que preocupantes; la inflación esta disparada a unos límites que vamos a ver cuándo se corrigen; los chinos que con sus confinamientos necesariamente algo ocultan, lo que están provocando es otra vez cuellos de botella en las cadenas de suministros y lo último, pero seguro lo peor es que un loco,al frente del segundo arsenal nuclear mundial, se ha puesto a batallar contra un pueblo cuyo orgullo de nación hace que sienta verdadera envidia.

“aunque nuestro proceder diario diga lo contrario, el COVID ni ha acabado ni va a acabar en breve, afectando no solo a nuestra salud y a nuestra manera de vicir, sino a nuestro bolsillo”

Empecemos por el COVID.Si recuerdan y de esto no hace tanto, en el pasado diciembre en Sudáfrica se detectó la variante Omicron, el virus más contagioso conocido en la historia de la humanidad. El que seaSudáfricano es un tema baladí. Este país tiene el mayor índice de población contagiada por VIH, un virus que no mata directamente, sino que deja tú sistema inmunitario tan deprimido que otros patógenos se encargan de rematarte. Pero si consigues sobrevivir,se ha demostrado que en el ambiente adecuado si te contagias con el SaRS COV-2 te conviertes en un reservorio humano del virus. En castellano, muchos enfermos de VIH, y allí hay muchísimos, se convierten en el caldo de cultivo perfecto para el virus que causa el COVID, no solo sobreviva, sino que mute a placer.

Pues bien, allí y muy recientemente,se han detectado dos nuevas subvariantes de Omicron, la BA.4 y BA.5. Pero lo peligroso de esto es que están generando linajes nuevos. Otra vez en castellano, se empiezan a comportar en lo referente a las vacunas como la gripe, es decir son necesarias vacunas totalmente nuevas, no booster o de recuerdo. Y ya esto no es tan sencillo de hacer, ni con la nueva tecnología del mRNA modificado. El caso perfecto para que este problema no nos abandone nunca, con el impacto que tiene eso para todo, incluso para la economía.

“las noticias sanitarias que llegan de Suráfrica son algo más que alarmantes, sin decir que algo pasa en China que no nos están contando”

Dejemos la inflación para luego y vayamos con los chinos. ¿Nadie de ustedes se ha preguntado si son tontos? Yo sí. Y mi respuesta es evidente, por supuesto que no. Entonces, ¿qué es eso de política de COVID cero? ¿Alguien en su sano juicio destrozaría su economía para conseguir gripe 0? Pues no, porque es imposible. ¿Entonces por qué lo hacen los chinos?Pues la respuesta sería motivo de una discusión aparte pero la consecuencia es que los cierres de sus fábricas afectan directamente a nuestra producción. Al igual que lo hizo al principio de la pandemia, pero aquí la experiencia es un grado, así que podemos prever otra crisis logística cuando las abran en bloque.

Los déficits de productos terminados y semiterminados que ahogaron nuestra producción y que ahora vuelven a ahogar nuestra fabricas se traducen en una subida de precios, es decir en inflación.

Estamos acostumbrados a hablar de inflación, pero esta provocada por un sobrecaliento de la economía, es decir, un exceso de demanda, que se soluciona mediante una retirada de estímulos monetarios, es decir, una subida de tipos de interés de referencia y/o reducción de masa monetaria en circulación. Pero la inflación que sufre Europa no tiene este origen, estáestaprovocada por un déficit de oferta, donde por mucho que reduzcas los estímulos no vas a conseguir que bajen los precios. Esta inflación solo se corrige aumentando la oferta, reducida por culpa de los cuellos de botella y la guerra en Ucrania que diezma muchos suministros.

“la inflación americana tiene su origen en un exceso de demanda, la europea en un déficit de oferta. La consecuencia es igual, pero la manera de atacarlas es diferente”

Pero es que ahora la inflación no llega solo por esta vía, lo hace también por la subida de precios de los productos energéticos y todo economista sabe que cuando la inflación de los productos energéticos perdura, esta se convierte en inflación de segundo de segunda ronda, es decir se traslada a los salarios y los bienes duraderos, cosa que ya no tan fácil de bajar.

Pienso y lo digo hace mucho tiempo que nos encontramos en estanflación. Y lo digo porque al no ser un término medible sino un chascarrillo de un ministro economía detory de los años 60, creo que crecer menos de un 4% – aunque nuestra ministra de economía se empeñe en convencernos de otra cosa- y tener una inflación de más de un 8% responde claramente a la definición de alta inflación con pobre desempeño de la economía.

Nuestros políticos se creen Churchillen el famoso discurso a los ciudadanos británicos cuando estando la isla estaba amenazada por las tropas nazis y él por sus compañeros de partido encabezados por el ex premier Chamberlainnegó la realidad para arengar a su pueblo a una lucha que parecía perdida.

Pero ni Sánchez ni Calviño, ni sonChurchillni se le parecen en nada y a los españoles no hay que arengarnos en nada, solo hay que decirnos la verdad, pura y dura. Al igual que todos, ellos sabían que no íbamos a crecer un 7% según decían en los presupuestos, y que con alta probabilidadtampoco lo hagamos en el 4,5% ahora previsto, con lo cual no va a quedar más remedio que reducir de manera drástica el gasto, para no incrementar más la estrepitosa deuda públicaprovocada por continuos déficits presupuestarios. Sencillamente porque sin la ayuda que hemos tenido del BCE nuestro bono soberano se va a disparar de precio. Y si no me creen que se lo pregunten a Zapatero.

Mientras queEE.UU ha recuperado plenamente sus datos pre-pandémicos en todos los indicadores, de empleo y crecimiento de PIB, algunos países de Europa como España, todavía le queda mucho para recuperar muchas de sus cifras prepandémicas, como por ejemplo la PIB.

EE. UU.son exportadores netos de gas y petróleo, justo, lo contrario a Europa. Pero es que además la factura energética lapagamos en dólares, moneda que se está revaluando respecto al euro a marchas forzadas. Y esto está ocurriendo porque esa recuperación de la economía americana ha recalentado su economía y la FED se ha visto obligada a una rápida retirada de estímulos monetarios.

Pero no está nada claro o más o menos lo contrario que nuestra inflación se controle igual que la americana y que nuestra economía necesite esa retirada de estímulos, pero por desgracia la revaluación del dólar nos va a obligar a actuar en la misma dirección que los americanos, es decir política de reducción de estímulos, cosa que puede ralentizar todavía más nuestra economía, y sobre todo la española.

“nos vamos a ver obligados a seguir la senda americana de reducción de estímulos monetarios no porque sea lo mejor para nuestra economía sino porque la apreciación de dólar nos está matando”

La explicación es sencilla, nuestro principal “factor inflactor”es el precio de la energía, ya de por

sídisparada por su escasez, pero si encima la moneda en que la pagamos se encarece, el efecto es explosivo. Por lo cual a lo mejor no es lo mejor reducir estímulos monetarios, pero si no lo hacemos la inflación no va a parar de subir y ya se sabe, la inflación es el impuesto a la pobreza.

Se dice que los mercados bursátiles anticipan lo que ocurriría en la economía, pues ahí va.

El Euro Stock 50, índice de referencia en Europa está a niveles de enero del 2020. Sí, ha recuperado todo lo caído, pero también ha perdido en lo que va de año todo lo que subió de más. En lo que va de año ha perdido aproximadamente un 15 %, mientras que el índice de referencia americano el S&P 500 ha caído un 13% en el año, pero sigue bastante por encima de su valor pre pandémico.

Y para rematar los pronósticos, por primera vez en décadas, los bonos, es decir el crédito que se

les concede a las empresas y los gobiernos por parte de los particulares y las instituciones no bancarias, ha caído de valor en lo que va de año un 10%.

“No se vea una caída en tándemdel valor de los bonos combinados y del equity en décadas.”

Y como todo no pueden ser buenas noticias, solo alerto de otro factor. Todas las recesiones previas has venido precedidas de alguno de los tres siguientes factores: un problema en la cadena de suministros; una crisis energética o una reducción de estímulos monetarios rápida. Pues bien, ahora tenemos las tres juntas. Con lo cual no es de extrañar que muchos economistas vislumbren una recesión en el próximo año. Yo solo les digo, lo que le decía a un familiar de profesión liberal, gana todo el dinero que puedas ahora, no reserves energías, no vaya a ser que en breves tengas que tomar mucho el sol. Y los inversores les digo lo que últimamente digo en todos los medios de comunicación cuando me entrevistan. La liquidez es un activo de inversión, y ahora es el más rentable y el más seguro. Y que Dios nos coja a todos confesados.

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