Miguel Ángel Temprano
Cuando los fríos otoñales se mimetizan con el enfriamiento económico
Durante el último otoño la inflación daba signos claros de subida no nos dejó ver el problema que Putin nos estaba creando. Si durante el primer semestre de este año creíamos haber visto todo lo malo es que somos unos ilusos. Una invasión rusa enquistada que se ha convertido en el primer motivo de una inflación sin control no va a ser más que uno de los focos de incertidumbre que nos vamos a encontrar. Elecciones en Italia, nuevo Premier en el Reino Unido y elecciones de mitad de mandato en EE.UU van a poner salsa a un otoño-invierno de pésimas expectativas económicas. Una vez más se demuestra que la geopolítica es el primer factor macroeconómico en este mundo, y una vez más la geopolítica viene teñida de negro.
ByPor Miguel Ángel Temprano
24de agosto de 2022 Tiempo de lectura: 3,20 min
Empieza una temporada política que si bien se aventura como incierta su afección sobre la economía se atisba como peligrosa.
Agosto, como siempre, es un mes de todo menos tranquilo, pero en lo referente a la economía nos ha mostrado dos cosas, que la crisis económica en Europa es un hecho y que los magníficos datos de empleo en EEUU solo presagian nuevas y abruptas subidas de tipos por parte de la FED para controlar la todavía desbocada inflación, lo que de manera indirecta va a agudizar la velocidad de nuestra llegada a la recesión. Y ya sabemos los españoles somos unos expertos en multiplicar en nuestras carnes los malos datos de los demás.
“los excelentes datos de empleo americanos auguran nuevas subidas de tipos en EE. UU, que necesariamente van a tener su seguidismo en Europa”
Durante los próximos meses vamos a vivir al menos tres acontecimientos políticos de una relevancia extrema: las elecciones de mitad de mandato en EEUU, las elecciones presidenciales en la Italia, la tercera economía del euro y la elección por parte de “150.000 afiliados torys” de quien va a ser el ocupante del 10 de DowingSt, una anomalía democrática demasiado habitual en el Reino Unido. Todo eso envuelto en una enquistada, para los rusos, invasión de Ucrania, con sus correspondientes consecuencias para los europeos y en una potencial guerra fría de los chinos con los americanos. Como diría el crupier del casino ¿Quién da más?
“desgraciadamente para todo aquel que ni voto a Trump ni le votaría si pudiera, los dos primeros años de Biden están siendo más negros que grises”
El mandato de Biden, quien gano claramente no por ser un magnífico candidato -sin más su edad ya era un claro hándicap- sino por ser el único demócrata capaz de movilizar el voto contra Trump, va mucho peor que el más pesimista de los votantes demócratas pudiera esperar. A pesar de todo y a modo de comentario, no quiero ni pensar que hubiera ocurrido en Ucrania con Trump en el poder. Igualmente podríamos haber visto como se permitía a Rusia pasearse por Ucrania como que ahora estuviéramos viviendo la tercera guerra mundial.
En los dos años de mandato de Biden hay muchas más sombras que luces y está muy poco claro y eso siendo optimista, que los demócratas mantengan ambas cámaras a partir de noviembre, fecha de las elecciones de mitad de mandato. De hecho, si mantienen el Congreso ya se pueden dar con un canto en los dientes.
“Meloni, candidata de la ultraderecha italiana, declara antieuropeísta y favorita en las elecciones italianas se le puede atragantar a la UE”
Y esto va a condicionar toda la política presidencial en los dos años que le quedan de mandato a Biden, antes de otras convulsas elecciones, si antes no se juzgado y condenado a Trump por delitos sumarios al haberse llevado documentos clasificados como secretos. Si esto no ocurre,Trump tiene muchas posibilidades de hacerse con el puesto republicano en la elección. Esto hará que los americanos que ya son muy suyos -y es de entender-, busque que Biden mire más hacia dentro que hacia fuera, con el perjuicio que eso supone para nosotros.
Mientras tanto Italia parece que se ve avocada al caos. Al paso de un magnífico presidente como Mario Draghi a una ultraderechista y antieuropeacomo Meloni. Y que esto ocurra es Hungría con Orban es una molestia, pero que esto ocurra en Italia, tercera economía del euro, son palabras mayores.
Y el Reino Unido que debe decidir entre alguien que quiere ser Thatcher y un oportunista. Que nadie vea en mis palabras unas palabras de crítica hacia Thatcher. Thatcher y Blair al igual que Clinton o Reagan son políticos que desearía que alguna vez gobernaran en mi país. Pero continuando, Thatcher ha habido una y las copias no salen bien ni en la máquina, siempre tienen manchas.
“sí como parece Alemania debe decidir en invierno entre pasar frio o producir, al resto de los europeos y fundamentalmente a los países del sur de Europa se nos va a atragantar la sopa”
Mientras tanto los alemanes que van a pasar más frioque un verano en San Francisco. Vamos a ver cómo reaccionan a la falta de gas. Les va a tocar decidir para que emplear el gas, si para calentarse y para producir, y aunque a nosotros nos interesaría que fuese para lo segundo, los verdes presentes y muy presentes en el gobierno, dicen lo contrario.
Y mientras España, con un gobierno peleado entre ellos que baila al son de los antiespañoles, tomando de manera recurrente decisiones respecto a la economía erráticas, poco pensadas y en mucha manera más políticas que económicas, sin querer darse cuenta que si la economía no funciona nada funciona, que se lo pregunte a los rusos de la era del comunismo o incluso a los cubanos de hoy en día.
No sécuántos de mis lectores se han leído el acta fundacional de la Reserva Federal americana y sus consiguientes actualizaciones mediante leyes. Para el que no lo haya hecho le resumo: el primer objetivo de la FED es adecuar la política monetaria, la cual es de su responsabilidad única, a la consecución del máximo empleo; el segundo controlar la inflación en niveles óptimos para el crecimiento de la economía -aquí no hay mandato, pero todo el mundo entiende que es del entorno del 2%-; y tercero mantener unos tipos de interés en unos rangos que permitan el crecimiento de la economía. Pero la FED como todo el mundo no puede soplar y sorber, así que va de uno en uno empezando por el primero.
El dato de empleo publicado en agosto respecto a julio es sencillamente impresionante, así que uno resuelto. Vamos a por el segundo, la inflación esta descontrolada, y si bien es cierto que la economía se encuentra en la denomina de manera académica como “recesión técnica”, todo mundo sabe que la inflación antes o después se paga, asíque, a luchar contra ella, que es la segunda en la lista. Y la manera más sencilla y principal es subir los tipos de interés. Todos confiábamos que después de los 75 pb de julio, en septiembre se moderasen y subieran “solo” 50 pb, pero después de más de medio millón de nuevos empleos y un 8.1% de inflación ya nadie apuesta por lo segundo.
“como sea verdad y los americanos acaben el año con un 3.5% de tipo de referencia, el Euribor va a acabar entre el 2% y el 2.5%
Después del anuncio de inflación, no tardo ni una hora en salir a la palestra en presidente de la Reserva Federal de Chicago, Charles Evans, y a la postre miembro del FOMC de la FED, organismo que decide el tipo de tipo de interés de referencia de la FED, para aguarnos las noticias y decir que la inflación seguía desbocada y que su control era un objetivo a corto y medio plazo de la FED. Así pues, presagió un tipo de referencia en el entorno del 3.5% en diciembre del ´22 y del 4% a finales del ´23.
Y ahora vamos a Europa. Alemania e Italia entraran en recesión y real, durante este próximo semestre. Y España y Francia en vías de tal, para llegar como tarde en el primer trimestre del ´23.
“sería el colmo que la ineficacia política provocase que lo único que controlase la inflación sea entrar en recesión”
El BCE ya no sabe qué hacer. Si sube tipos machaca a los “pesimamente gestionados” países del Sur, si no lo hace permite la revalorización del dólar hará
crisis se acentué drásticamente. Y ahí sí, bajará la inflación, pero que nadie les engañe, no será por medidas económicas tomadas por el gobierno, sino que la economía se enfriará por sí misma al entrar en recesión de manera drástica.
Sin querer ser agorero si el tipo americano acaba el año en el 3.5% el Euribor acabará entre el 2 y el 2,5%, con las consecuencias que tendrá esto en todas las renovaciones de préstamos, tanto a particulares como a empresas, y ya se sabe en los primeros estos detraen renta disponible y en los segundos lo que genera es desempleo, que solo incrementa el descenso de renta disponible. Y esto en una economía donde nuestro crecimiento se basa principalmente en el consumo interno.
Escuché una vez al sociólogo Michavila, sin duda el que más cierta en España, que su éxito radica en estudiar el dato y comparto con él la aseveración. Si quitas de tu mapa de análisis la ideología el dato es lo único importante. La economía se mueve por miles de millones de pequeñas transacciones diarias, afectadas sobremanera por las leyes de los gobiernos y por la geopolítica. Ese coctel no es que sea fácil de interpretar, pero siempre es mucho más preciso que si incorporas el factor ideológico a la ecuación que solo distorsiona la realidad.
Hace poco me preguntaron que debía de ocurrir para que no se cumplieran mis vaticinios y dije que además de un milagro, que Putin se fuera de Ucrania con el rabo entre las piernas y nos volviéramos a hacer amiguitos de los rusos. Por muy religioso que sea el lector, ambas cosas parecen imposibles, así que no nos queda más que pensar en cómo gestionar la miseria.