Miguel Ángel Temprano
Cuando los bancos centrales no hacen su trabajo adecuadamente
Acabamos de vivir la compra a precio de saldo de uno de los 300 bancos considerados como sistémicos, el Credit Suisse, esos que no puedes dejar que quiebren, pero sus problemas no son nada nuevo. Sabíamos de sus problemas desde hace mucho tiempo y esté banco, al igual que otros, había perdido su verdadero único activo, la credibilidad. Un banco sumido en todo tipo de escándalos y pérdidas económicas no ha sido supervisado adecuadamente. Porque sí bien es cierto que su banco central no es el culpable, sí es el responsable de exigir medidas que eviten el daño sistémico. Pero CS es uno más de una cadena que empezó en la costa oeste americana y que va a extenderse por el planeta. Y se va a extender porque hay muchos bancos con problemas similares a esos que sus bancos centrales no han exigido en su momento, las medidas pertinentes. Unos bancos centrales concentrados, como medida de “contención” de la inflación, en subir tipos sin analizar el daño que están causando a otros bancos y a la ciudadanía en general.
21 de marzo de 2023 Tiempo de lectura: 4,50min
Hace ya algunos años cayó, de casualidad, en mis manos, quizá el mejor libro que leído nunca. No por su literatura sino porque en historias breves, la mayoría sin mucha delicadeza en la escritura cuenta como directivos han sido “creativos” a la hora de enderezar un rumbo empresarial que no estaba torcido. El libro en su edición española se titula “Como hundir su empresa. Guía de la mala gestión” -cuantas de esas historias son perfectamente extrapolables a lo que está ocurriendo ahora, pero no solo con los bancos comerciales o de inversión, sino también con los bancos centrales-.
Empecemos por lo último.
Los bancos centrales solo tienen un accionista al que servir, el ciudadano, pero como esté no hace ruido y solo grita cuando ya le han amputado la pierna, pues terminan sirviendo a los mercados financieros, porque estos no solo se quejan, sino que gritan cuando las decisiones no están acordes a sus intereses. Y aunque no lo parezca tienen mucha influencia para mover sillas.
“los bancos centrales solo tiene una persona a quien servir y es al ciudadano. Se les llena la boca con su nombre, pero con muchas de sus actuaciones parecen que lo olvidan”
No creo que nadie a estas alturas dude de mi ideología. Yo soy un liberal tanto económico como de pensamiento y como tal creo que los Estados deben ser lo más pequeños posibles, dejando que las decisiones sobre como gastar el dinero las tomen aquellos que mejor saben tomarlas, los ciudadanos. Porque sí han sido lo suficientemente listos para ganarlo, no puede ser que sean tontos para gastarlo.
Pero en este escenario los reguladores juegan un papel crítico y en el tema bancario el papel es doblemente crítico.
Los bancos son el sistema circulatorio de nuestra sociedad. Y quien maneja el flujo de sangre a circular son los bancos centrales. Estos deben tomar sus decisiones para dar la mejor y más larga vida posible a cada una de las células del cuerpo.
“la actitud del BCE hace unos meses era modélica, pero ha emprendido una carrera, quizá para que parezca que hacen algo, que está masacrando a la economía”
Pues parece ser que se les ha olvidado. Han emprendido una carrera de subida de tipos de interés que está destrozando nuestra economía, y sino ya veremos. Han cogido el manual y como mal profesor solo lo aplican. Ese manual del que todos conocemos el guion, pero que se escribió en una situación diferente y en un momento diferente.
Está subida de tipos es claramente inapropiada en Europa, donde nuestra inflación es derivada a un “shock de oferta”, es decir, falta un producto critico de la cadena de suministro, la energía que encarece de manera inmediata el producto final.
Entiendo que, dado que la energía la pagamos en dólares y la FED ha emprendido su propia carrera de subidas de tipos, debamos seguirla para sostener nuestra moneda, pero todo tiene un límite.
El cambio con el dólar se había convertido en un factor inflacionario per se. Pero sí a pesar de que la energía deja de subir no controlas la inflación, cambia tu estrategia porque se ha demostrado que no funciona.
Muchos me han preguntado qué hacer y claramente la respuesta es reducir la masa monetaria en circulación. Pero de manera drástica, no a la velocidad que van, donde el impacto sobre la inflación es ridículo, por decir que es alguno.
Y en eso llego el Credit Suisse y el Sabadell y el Deutsche Bank,… Y ¿qué tiene esto que ver con lo otro? Pues vamos caso por caso, pero tienen un punto en común: el daño estructural que padecen es irreparable y para rematar la situación ha sido consentida por sus respectivos bancos centrales. Luego iremos con los americanos, porque no se yo que es más vergonzoso, lo de aquí o lo de allí.
“Las medidas de política monetaria son de dos tipos, pero parece que uno de estos se les ha olvidado, aunque las han utilizado sin mesura 12 años”
Los bancos son entidades privadas, y así debe seguir siendo. Si los nacionalizamos los convertiremos en marionetas de los políticos de turno, los cuales y en mayor medida los populistas, no saben de bancos más que donde está el cajero.
Pero los bancos son entidades reguladas y supervisadas, es decir, el regulador tiene la potestad de “exigir” muchas cosas para asegurar la viabilidad del banco. Por lo tanto, el Credit Suisse o el Sabadell deberían haber sido obligados a ser vendidos, porque su supervivencia condicionada la salud del sistema. Les guste a los accionistas y/o directivos o no.
Pues no se hizo, en ambos casos ni el comprador quería, ni el comprado estaba dispuesto y ambas operaciones no se cerraron. Por el camino llego una brizna de viento del otro lado del Atlántico que daño una confianza muy mermada y se montó lo que se montó.
El Credit Suisse se ha vendido por 3.000 millones de SFR, 5.000 M menos que el valor del cierre de dos días antes y esto después de haber caído en picado. A mí los inversores del CS me dan igual, pero el daño que el Banco de Suiza con su anterior permisibilidad ha causado al sistema no tiene nombre. Pues el Bco. de Sabadell está igual y aquí el culpable es el BCE.
Hace muchos años, cuando era joven, leí la biografía de Lee Iacocca. Para el que no lo conozca esté fue el presidente de Ford que relanzo la compañía cuando estaba hundida y en premio, Henri Ford III cuyo apellido debía pensar que le confería conocimientos sobrenaturales, decidido despedirle
Esté hombre, de origen muy humildes -su teoría del origen de la pizza todavía lo recuerdo- se fue a jugar al golf y a disfrutar de su patrimonio, hasta que algunos más listos que Ford le “rescataron” con una misión titánica, hacer revivir al muerto que ya era Chrysler.
Iacocca contaba que después de un análisis pormenorizado, pero realizado rapidísimamente, publico una larga lista de despidos, cuyo corolario era: “estos son todos los despidos y ya no habrá más”.
Causas el dolor necesario y anuncias las medidas a llevar a cabo, tranquilizando a la gente. Lagarde, creyéndose Moisés (el nombre que en mi argot doy a Mario Draghi) dijo el otro día que haría lo necesario para salvar a los bancos y incluso tenía medidas creativas. No se ahora mismo sí nos llamó idiotas, porque no éramos capaces de entender esas medidas (por eso no las contaba) o la idiota era ella porque no sabe que hacer y nos dice está estupidez. Y no sé qué es peor.
“las malas noticias rápido y al principio e inmediatamente después las soluciones a los problemas, pero parece que Lagarde no opina así”
Y lo que hacen es subir los tipos y anunciar más subidas en mayo, causando un daño a las economías domésticas y empresariales de narices. Vamos, lo mejor para crear confianza.
El otro día Joe Biden a raíz del rescate del Silicon Valley Bank (SVB) salió a la palestra, como estadista que es, dando confianza a quien debe dársela, a los ciudadanos y dijo claramente que los depositantes debían de despreocuparse. El Tesoro aseguraba todos los depósitos, pero no iba a rescatar a ni uno solo de los inversores, que eso era el capitalismo. Se le olvido hablar de los bonistas, pero me imagino que por el tono que empleó en su conferencia que los incluía en el capítulo de inversores.
Como Iacocca, las noticias malas, rápido, al principio y dejando claro el futuro. Lo opuesto a lo que ha hecho Lagarde en el BCE. Pero ahora le llega el turno a la FED y vamos a ver a quien se parece más sí a Biden o a Lagarde, porque el papel de la FED hasta ahora ha sido vergonzoso.
Para los que no lo conozcan les diré que, a diferencia del BCE, cuyo mandato solo está en contener la inflación, la FED tiene otro mandato, que es colaborar con la política monetaria al pleno empleo.
Conseguido esto, van como los burros con orejeras, para que nada les impida salirse del camino marcado. Pero ambos bancos han pecado de lo mismo, una escasa y deficiente supervisión de los bancos bajo su paraguas.
El SVB o el First Republic Bank son bancos “pequeños”, del tamaño de un 70% del Sabadell, nacidos hace poco tiempo, sobre todo el SVB, con el propósito de ocupar un nicho de mercado muy especializado, el de la financiación de las Start-ups y de las operaciones de compra de sus acciones por los Fondos de Capital Riesgo.
Estos bancos, afincados mayoritariamente en la costa oeste americana tenían activos (financiación de las operaciones antes mencionadas) poco o nada líquidos a medio y corto plazo, edulcorados con bonos del tesoro de una madurez media muy alta. Cuando la FED empezó a subir sus tipos, el SVB para impedir una fuga de sus depósitos que compensaban esos activos solo le quedo, primero subir acorde a lo que hacía la FED y después subir más y más rápido para que la gente no retirase el dinero, porque eso provocaría su quiebra. ¿Cómo se les permitió hacer esto?
Para que entendamos la magnitud del problema: quiso “subastar”, pero al final solo hubo un pujante, activos (esos de antes) valorados en 2.300 M de USD. Recibieron por ellos, 500 M, es decir se embolsaron una pérdida de 1.800 M USD en una sola jugada -como estarían de desesperados- y estaban dispuestos a vender su cartera de bonos de 2.250 M de $ a su asesor -por favor, que Dios me mantenga alejado de asesores así- Goldman Sach, donde la estrujada era tan fuerte que ni se llegó a hacer. A partir de ahí, ya saben la historia.
“desgraciadamente no hay cobertura a coste asumible, para cubrir los daños estructurales de tu balance y eso le ha pasado a los americanos”
Y, ¿saben a qué se dedicaban sus banqueros? Pues a relacionarse con la “jet set del Valle” y entre otras cosas a financiares la compra de bodegas, aviones y mansiones. Y quien lo dice es un banquero que estuvo en el SVB desde su fundación, hace 30 años.
En conclusión, esté desastre se acabará arreglando solo, con penurias para los ciudadanos. En USA algunos directivos acabarán en la cárcel, pero los miembros de la FED, culpable por omisión, seguirán en sus puestos. Y en Europa ni nadie ira a la cárcel ni dimitirá nadie.
La inflación se corregirá sola por el método más sencillo y doloroso, por “evolución vegetativa”. Tipos de interés más altos que provocan menos renta disponible, lo que lleva a menos gasto de los ciudadanos y por tanto más desempleo.
Sencillo.